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AzoresMaravillas Naturales y Parques

Furna do Enxofre

La gran cueva volcánica de Graciosa, con un lago bajo la cúpula rocosa.

Interior de la Furna do Enxofre, en Graciosa

En el centro de Graciosa, dentro de la gran caldera de la isla, la Furna do Enxofre se abre en la roca: una enorme cavidad volcánica donde un lago de aguas verdes descansa bajo una cúpula de piedra casi perfecta. Es uno de los grandes monumentos naturales de las Azores, un ejemplo de geología en estado puro al que se llega bajando por una torre de caracol hasta el corazón de un antiguo volcán.

La cueva

La furna se formó al derrumbarse una cámara volcánica, en el corazón de la caldera que domina la isla. El interior se eleva como la nave de una catedral, con el tragaluz de la entrada en lo alto y el lago —alimentado por la lluvia y las fumarolas— en el fondo. El aire conserva el olor a azufre que dio nombre a la cueva. La visita desciende por una moderna torre de acceso con escalera de caracol hasta el suelo de la cavidad y sus miradores sobre el agua.

Qué ver

  • La gran cavidad volcánica y su cúpula rocosa.
  • El lago y las fumarolas del suelo de la cueva.
  • El descenso por la escalera de caracol de la torre de acceso.
  • La caldera de Graciosa y los paisajes que rodean la entrada.

Visita

La cueva está en el centro de Graciosa y se llega por carretera desde Santa Cruz, atravesando la caldera. Se baja por la torre de acceso, con escaleras y un ambiente húmedo, así que se recomienda llevar calzado cómodo y una chaqueta. Consulta la información oficial del ayuntamiento y las fuentes turísticas de la isla para conocer los horarios, las entradas y las condiciones de la visita.

En los alrededores

El Museu da Graciosa y la localidad de Santa Cruz da Graciosa completa un día en la isla.

Información: cm-graciosa.pt.

Crédito de imagen: Furna do Enxofre, Graciosa, de Unukorno, CC BY 4.0, vía Wikimedia Commons.