Termas de São Pedro do Sul
El mayor balneario de Portugal, en un valle boscoso del Vouga, donde las aguas termales sulfurosas alivian dolores desde la época romana.

Las Termas de São Pedro do Sul, el balneario más antiguo y grande de Portugal, se encuentran en un valle boscoso del Vouga. Sus aguas termales sulfurosas alivian dolores desde la época romana. Es uno de los principales centros termales del país y uno de los más grandes de la península ibérica: un lugar donde se dan la mano la medicina, la historia y la serenidad propia de una localidad termal.
Dos mil años de aguas termales
El manantial ya se aprovechaba en el siglo I d. C. y junto a las piscinas aún se conservan los restos de las termas romanas, declarados Monumento Nacional. Se dice que el rey Afonso Henriques vino aquí en 1169 para recuperarse de una pierna rota y, en agradecimiento, mandó construir la capilla de São Martinho. En el siglo XVI, el rey Manuel I fundó en el lugar un hospital real. En 1894, la reina Amélia también tomó las aguas con tanto éxito que el balneario recibió su nombre. El agua brota a unos 68 grados, es sulfurosa y rica en oligoelementos, y tiene reconocidos beneficios respiratorios y reumáticos.
Qué ver
- Los restos de las termas romanas, declarados Monumento Nacional.
- El histórico Balneário D. Afonso Henriques.
- El Balneário Rainha D. Amélia, con su aire del siglo XIX.
- La capilla de São Martinho.
- El valle boscoso del Vouga que rodea el balneario.
Información práctica
El balneario está en la parroquia de Várzea, en el municipio de São Pedro do Sul, a unos 25 kilómetros al oeste de Viseu. Abre todo el año y ofrece programas terapéuticos, fisioterapia y estancias de bienestar más cortas. En temporada alta conviene reservar los tratamientos con antelación.
Crédito de la imagen: Termas de São Pedro do Sul, de João Carvalho — CC BY-SA 3.0, vía Wikimedia Commons.
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